Donde guardo el dolor....
Aún recuerdo como si fuera hoy la entrevista con aquella profesora, eran momentos críticos para mí, mi separación estaba en curso, y algo que tenía que haber sido solamente algo personal, se convirtió en una especie de función de teatro.
Mi familia se encargo de ello, y en vez de guardarlo para ellos, se limitaron a chismorrear y difamarme con cualquiera que se les cruzaba, daba igual que no tuvieran demasiada relación con esas personas, núnca entendí esa actitud, se supone que cuando existe un problema familiar, es precisamente eso.....!familiar!, y transcurre en ese circulo, se intenta buscar soluciones, si la tiene, y si no se aprende a vivir la nueva vida que nos ha tocado, con su dolor, su frustración, etc.
Aquél mediodia había quedado con la profesora de mi hija, no podía tolerar más que se me hiciera tanto daño, sabía que no tenía que dar explicaciones de mi vida a nadie, pero estaba cansada de ser el blanco de las críticas sin motivo alguno, así que concerté esa reunión para hablar con ella, para exponerle mi situación personal y decirle que no tenía a mis hijas abandonadas como se comentaba, que estaba pasandolo mal, seguía en tratamiento, con mi trabajo e intentando levantar cabeza y seguir adelante.
Recuerdo la cara de aquella maestra escuchandome, su rostro iba cambiando conforme avanzaba nuestra conversación, me miraba atentamente, sin apartar sus ojos de los míos...rompí a llorar en varias ocasiones y ella vió mi tristeza e impotencia...recuerdo muy bién, como si la estuviera viendo como en uno de los momentos se calló, agacho su mirada y al levantarla me preguntó como entristecida.....¿ por qué te odia tanto tu madre?.
En los primeros segundos fuí incapaz de articular palabra alguna, un nudo en mi garganta me enmudeció y dos lágrimas calleron por mi rostro abrasándome la cara y el alma...!no lo se!...y pasados esos segundos le respondí, su relación conmigo siempre fué igual, yo jamás me cansé de intentar buscar en ella ese calor de madre que tanto necesitaba...!pero jamás lo encontré!, ni siquiera ahora que llevamos casi 5 años sin vernos ni hablarnos, la distancia no ha servido para que me añorara, para que las cosas se calmaran...a pesar de mi interes, sabido por ella en momentos dolorosos en su vida.
Se que tengo que APRENDER a vivir mentalizándome de ciertas cosas que no encajo por más que lo intente...ahora a esa relación le debo sumar el desinteres y olvido también de mis dos hermanos...hay días que me siento tan mal, que sólo deseo quedarme en la cama, dormirme y no despertarme núnca más, otros intento ser más fría y pienso en las personas que ahora hay en mi vida que me quieren, para las que significo algo, debo admitir que eso y el pensar que mis hijas me necesitan, que no debo fallarles, es lo que sigue manteniendome en pie.
El tiempo pasa y yo vivo con la duda de si algún día las cosas cambiaran, si podré abrazarlos, si perdonaran mis errores, como yo he perdonado los suyos, no se si es correcta esta actitud o por el contrario me estoy haciendo más daño aún...!pasa de todos ellos! me dijo una vez el psicólogo y mi familia actual, pero no ceso de repetirme la misma pregunta....¿como aprender a vivir sabiando que "tu sangre" ni te quieren, ni desean saber de ti?...¿como aprender a vivir sin sus abrazos, sin sus besos, ni sus palabras de aliento, sin su cariño...?
Si por vivir todo lo bueno, tuve que vivir todo lo malo, no renuncio a nada de lo malo, por no perder nada de lo bueno....









septiembre dijo
Uf , te contaría tantas cosas... pero no es el lugar. Intenta disfrutar de la vida, de lo que vale la pena. Es muy duro pero uno no elige a su familia y sí puede elegir a sus amigos y a la gente con la que quiere compartir su vida. A veces las cosas salen bien, a veces no ... la vida es corta y lo peor frágil y no hay que desperdiciarla.
Besos
19 Septiembre 2008 | 10:43 PM